Refugio, agua disponible y paseos adaptados ayudan a mantener el bienestar de las mascotas.
Un espacio seco y protegido
Los animales necesitan un lugar sin corrientes de aire y con una superficie aislada del frío. Las mantas deben mantenerse limpias y secas.
Paseos adecuados
En jornadas frías pueden reducirse la duración o elegirse horarios más templados. El nivel de actividad debe adaptarse a la edad y condición del animal.
Agua y alimentación
El agua debe permanecer accesible. Los cambios importantes de alimentación no deben realizarse sin orientación profesional.
Señales para consultar
Temblores persistentes, debilidad, dificultad para respirar o cambios marcados de conducta requieren atención veterinaria. Esta nota ofrece cuidados generales y no reemplaza una consulta.


